Publicado y verificado el 12 de septiembre de 2026 · Documentación oficial de Microsoft

La configuración recomendada para empezar es sencilla: activa Modo Juego, asigna cada juego exigente a la GPU de alto rendimiento, deja activadas las optimizaciones para juegos en ventana y desactiva la grabación en segundo plano si no la utilizas. Después compara estabilidad y FPS en la misma escena.

RESPUESTA DIRECTA

Modo Juego no convierte una PC lenta en una potente. Su función es ayudar a que Windows gestione la sesión de juego con menos interrupciones. Es seguro y reversible, pero la mejora real se confirma midiendo, no copiando una cifra de internet.

1. Activa Modo Juego

  1. Abre Inicio → Configuración → Juegos → Modo Juego.
  2. Activa Modo Juego.
  3. Reinicia el juego si estaba abierto.

No desactives Windows Update, Defender ni servicios del sistema para intentar conseguir FPS. Esas modificaciones pueden reducir seguridad o causar fallos y no forman parte de Modo Juego.

2. Elige la GPU de alto rendimiento por juego

En una laptop o PC con gráficos integrados y tarjeta dedicada, Windows puede seleccionar el adaptador equivocado. Ve a Configuración → Sistema → Pantalla → Gráficos, añade el ejecutable del juego, abre Opciones y selecciona Alto rendimiento. Comprueba que el nombre mostrado corresponda a la GPU dedicada.

Este cambio no obliga a la tarjeta a superar sus límites; simplemente indica qué GPU debe usar la aplicación. En laptops, juega conectado al cargador original y vigila la temperatura.

3. Optimiza los juegos en ventana

Windows 11 incluye Optimizaciones para juegos en ventana dentro de Sistema → Pantalla → Gráficos → Configuración predeterminada de gráficos. Microsoft explica que la función mejora la presentación de juegos DirectX 10 y DirectX 11 compatibles en ventana y ventana sin bordes, puede reducir la latencia de fotogramas y permite funciones modernas como VRR.

Déjala activa como punto de partida. Si un juego antiguo presenta parpadeo o comportamiento extraño, entra en sus opciones gráficas individuales y prueba a desactivarla solo para ese título.

4. Controla las capturas en segundo plano

Si no grabas clips, abre Configuración → Juegos → Capturas y desactiva la grabación de lo ocurrido en segundo plano. Esto evita trabajo adicional de disco y codificación durante la partida. No necesitas eliminar Xbox Game Bar: puedes conservarla si utilizas sus controles de audio, rendimiento o atajos.

Quien crea contenido sí puede mantener la captura, pero debe comprobar cuánto consume con el Administrador de tareas. La decisión depende del uso, no de una regla universal.

5. Comprueba si la configuración funciona

  1. Elige una partida de entrenamiento o recorrido que puedas repetir.
  2. Anota FPS promedio, caídas perceptibles y uso de CPU, GPU y RAM.
  3. Cambia una sola opción.
  4. Repite la misma escena durante el mismo tiempo.
  5. Conserva el ajuste solo si mejora la estabilidad o resuelve un problema.

Un pico máximo de FPS no vale tanto como una experiencia estable. Para una PC modesta, un límite sostenible puede sentirse mejor que una tasa que sube y baja constantemente.

Ajustes que conviene evitar

Configuración recomendada de inicio

AjustePunto de partidaCuándo cambiarlo
Modo JuegoActivadoSolo prueba desactivado si detectas un fallo reproducible
GPU por aplicaciónAlto rendimientoEn batería puede aumentar consumo
Optimización en ventanaActivadaDesactiva por juego si hay incompatibilidad
Captura en segundo planoDesactivada si no grabasActívala para clips y mide su impacto
ActualizacionesAl díaPrograma reinicios fuera del horario de juego

Para limpiar programas de inicio, revisar almacenamiento y ajustar un equipo modesto, sigue nuestra guía de PC de bajos recursos. Si el problema ocurre solo en Warzone, consulta los pasos para tirones y FPS bajos.

Fuentes primarias: optimizaciones para juegos en ventana — Microsoft ↗ y Windows Update — Microsoft ↗.